
jueves 3 de septiembre de 2009
sábado 16 de mayo de 2009
Certamen Nacional de Piano IES "Rio Órbigo" de Veguellina de Órbigo

Diario "LA CRÓNICA" de León: Artículo sobre el Certamen Nacional de Piano IES "Rio Órbigo" de Veguellina de Órbigo.
El sevillano José María Villegas, vencedor absoluto en Veguellina.
Veintitrés han sido los pianistas premiados en las diferentes modalidades de la XI edición del Certamen Nacional de Piano I.E.S. ‘Río Órbigo’ de Veguellina de Órbigo, casi la mitad de los 53 pianistas inscritos, lo que supone una proyección del certamen a lo largo de toda la geografía española. En la categoría de primer ciclo de la ESO venció el avulense Antonio Hiroaki Bernaldo de Quirós Yazama, seguido de los madrileños Gonzalo Sánchez y Mario Marzo. En el segundo ciclo ganó Abraham Samino, de Mérida, seguido de los madrileños Alberto Miguel y Elena Frutos. En la categoría de alumnos de Bachillerato se hizo con el triunfo el malagueño Pablo Moreno, acompañado por Diego Catalán, de Cuenca, y Miguel Pisonero, de Toledo. En jóvenes concertistas el premio ‘Caja España’ fue para José María Villegas, de Sevilla, el premio ‘Ayuntamiento de Villarejo’ recayó en Ricardo Pérez, de Madrid, y el premio ‘IES Río Órbigo’ fue para Ramón Grau, de Úbeda. Los premios del Instituto Leonés de Cultura fueron para Saira de Brito Duarte, de Bembibre, y para Beatriz Álvarez García, de León. Finalmente, el premio especial del jurado al mejor participante del certamen (que incluye una actuación como solista en la temporada 2008/09 del Auditorio Ciudad de León, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, recayó en el sevillano José María Villegas González. Todos los premios (además de las becas de formación, que se llevaron otros seis jóvenes pianistas) contaban con trofeo y dotación económica.
El sevillano José María Villegas, vencedor absoluto en Veguellina.
Veintitrés han sido los pianistas premiados en las diferentes modalidades de la XI edición del Certamen Nacional de Piano I.E.S. ‘Río Órbigo’ de Veguellina de Órbigo, casi la mitad de los 53 pianistas inscritos, lo que supone una proyección del certamen a lo largo de toda la geografía española. En la categoría de primer ciclo de la ESO venció el avulense Antonio Hiroaki Bernaldo de Quirós Yazama, seguido de los madrileños Gonzalo Sánchez y Mario Marzo. En el segundo ciclo ganó Abraham Samino, de Mérida, seguido de los madrileños Alberto Miguel y Elena Frutos. En la categoría de alumnos de Bachillerato se hizo con el triunfo el malagueño Pablo Moreno, acompañado por Diego Catalán, de Cuenca, y Miguel Pisonero, de Toledo. En jóvenes concertistas el premio ‘Caja España’ fue para José María Villegas, de Sevilla, el premio ‘Ayuntamiento de Villarejo’ recayó en Ricardo Pérez, de Madrid, y el premio ‘IES Río Órbigo’ fue para Ramón Grau, de Úbeda. Los premios del Instituto Leonés de Cultura fueron para Saira de Brito Duarte, de Bembibre, y para Beatriz Álvarez García, de León. Finalmente, el premio especial del jurado al mejor participante del certamen (que incluye una actuación como solista en la temporada 2008/09 del Auditorio Ciudad de León, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, recayó en el sevillano José María Villegas González. Todos los premios (además de las becas de formación, que se llevaron otros seis jóvenes pianistas) contaban con trofeo y dotación económica.
José María Villegas, “Premio María Paula Alonso de Ruiz Martínez 2008”

La Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez ha otorgado el premio “María Paula Alonso de Ruiz Martínez” a José María Villegas en su edición de 2008. La Fundación ejerce una importante labor de apoyo dirigida a la difusión de la cultura en general y de la música en particular ayudando a la formación de jóvenes talentos.
El acto tuvo lugar el 8 de diciembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid donde Doña Carmen y Doña Elena Alonso hicieron entrega del Premio y una placa conmemorativa al joven pianista sevillano en nombre de la Fundación y de su presidente Don Carlos Ruiz Alonso.
“Recibir este premio”, dice Villegas, “es un gran apoyo para mi carrera como pianista y me ayudará a seguir formándome para mejorar cada día. Es un voto de confianza importantísimo en mi trabajo y en mi persona de cara al futuro. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos los miembros de la Fundación, que tan bien me acogieron durante mi estancia en Venezuela el verano pasado: tocar para ellos fue una experiencia inolvidable.”
El acto tuvo lugar el 8 de diciembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid donde Doña Carmen y Doña Elena Alonso hicieron entrega del Premio y una placa conmemorativa al joven pianista sevillano en nombre de la Fundación y de su presidente Don Carlos Ruiz Alonso.
“Recibir este premio”, dice Villegas, “es un gran apoyo para mi carrera como pianista y me ayudará a seguir formándome para mejorar cada día. Es un voto de confianza importantísimo en mi trabajo y en mi persona de cara al futuro. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos los miembros de la Fundación, que tan bien me acogieron durante mi estancia en Venezuela el verano pasado: tocar para ellos fue una experiencia inolvidable.”
Concierto en Mairena del Alcor - Crónica
En un marco incomparable, los jardines del Castillo mudéjar de Mairena del Alcor y ante un aforo de 200 personas, el joven pianista José María Villegas demostró al piano tener un talento y una personalidad desbordantes, confirmando así la opinión de los que le sitúan como una de las futuras grandes figuras del pianismo español.
El recientemente becado por la fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez interpretó obras de Clementi, Chopin, Albéniz y Rachmaninoff en un concierto que fue de menos a más en emoción a pesar de la mala acústica del jardín. De un pianismo refinado y elegante pero fresco y osado al mismo tiempo, Villegas extremeció al público con sus contundentes fuertes y sus pianísimos aterciopelados en un contínuo vaivén de contrastes, colores y juegos de voces al estilo de los grandes pianistas del siglo XIX. Especialmente brillante fue su interpretación de Rondeña de Isaac Albéniz, vital en sus ritmos de guajira y melancólica en la copla y de los Preludios de Rachmaninoff, llenos de magia, genialidad y madurez.
Y es que lo que empezó siendo un hobbie efectivamente ahora se ha convertido en su trabajo. “Mi único sueño es ser capaz de dedicarme a la música hasta el último día de mi vida y poder compartirla con todo el que quiera escucharme”, declara José María, que en más de una ocasión ha confesado no estar preocupado por el futuro y tener sus ojos puestos en “trabajar en el día a día”. Lo que es seguro es que conciertos y noches como ésta hacen que su sueño sea cada vez menos sueño y más realidad.
Sevilla, a 28 de Julio de 2008.
El recientemente becado por la fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez interpretó obras de Clementi, Chopin, Albéniz y Rachmaninoff en un concierto que fue de menos a más en emoción a pesar de la mala acústica del jardín. De un pianismo refinado y elegante pero fresco y osado al mismo tiempo, Villegas extremeció al público con sus contundentes fuertes y sus pianísimos aterciopelados en un contínuo vaivén de contrastes, colores y juegos de voces al estilo de los grandes pianistas del siglo XIX. Especialmente brillante fue su interpretación de Rondeña de Isaac Albéniz, vital en sus ritmos de guajira y melancólica en la copla y de los Preludios de Rachmaninoff, llenos de magia, genialidad y madurez.
Y es que lo que empezó siendo un hobbie efectivamente ahora se ha convertido en su trabajo. “Mi único sueño es ser capaz de dedicarme a la música hasta el último día de mi vida y poder compartirla con todo el que quiera escucharme”, declara José María, que en más de una ocasión ha confesado no estar preocupado por el futuro y tener sus ojos puestos en “trabajar en el día a día”. Lo que es seguro es que conciertos y noches como ésta hacen que su sueño sea cada vez menos sueño y más realidad.
Sevilla, a 28 de Julio de 2008.
viernes 1 de agosto de 2008
Fotos Currículum
miércoles 30 de julio de 2008
Nota de Prensa El Correo de Andalucía
Publicación del periódico El Correo de Andalucia del dia 25 de Julio de 2008
José María Villegas
Entrevista: Jesús Redondo
José María Villegas tiene 19 años y ya ha actuado en Nueva York, Venezuela, Los Ángeles, California,... Esta noche a las 22.30 interpretará con su piano grandes obras de la música clásica en Noches en los Jardines del Castillo en Mairena del Alcor.Con un tinto de verano en la mano José María Villegas es un muchacho normal que pasa desapercibido entre la muchedumbre sevillana que se refresca en un bar del centro. Detrás de esa apariencia juvenil se esconde todo un artista. Una vida dedicada a un instrumento, el piano, que desde los seis años ha sido su mejor amigo.“Es complicado tirarse 6 o 7 horas en una sala solo tocando el piano, aunque no es bueno estar todo el día trabajando. Buscar un periodo de descanso hace que vuelvas con las pilas cargadas”. Y es que para este sevillano tocar el piano es su trabajo, “Mi hobbie se ha convertido en mi trabajo”, comenta este pianista de diecinueve años. Muchos podemos pensar que los inicios de José María fueron duros, que para un niño dedicar todo su tiempo libre al aprendizaje musical no debe ser satisfactorio, pero nos alejamos bastante de la realidad. “En el colegio me reñían porque estaba todo el día haciendo ruido con cualquier cosa y cuando me colocaron delante de un piano y vi que estaba ante una cosa con lo que podía hacer ruido y además sonaba con distintas melodías, aluciné”. Cierto es que aunque le apasione el piano, éste también era un sacrificio pero le merecía y le merece la pena.Sin estos inicios, Villegas no sería ahora quién es y no estaría donde está. Esta noche a las 22.30 horas ofrece un concierto dentro del ciclo Noches en los Jardines del Castillo de Mairena del Alcor en el que interpretará piezas claves en el repertorio de piano, obras de Chopin o Isaac Albéniz, y una obra menos conocida, esencial en su repertorio, una sonata de Clementi.José María no titubea a la hora de contar sus sueños e ilusiones. Tiene claro cual es su objetivo, un sueño realista donde los haya: “Mi único sueño es ser capaz de dedicarme a la música hasta el último día, que no tenga ningún problema físico ni mental que me impida hacer lo que me gusta”. Por el momento va por buen camino. Clases y conciertos en Nueva York, una ciudad increíble para él y para su aprendizaje, Venezuela, desde donde le acaban de premiar con el Premio de la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez consistente en una beca de 10000 euros que le ayudará a avanzar en la consecución de su sueño, Los Ángeles, California,...forman parte de su curriculum. Para él un concierto, lo mejor de su profesión, empieza mucho antes de subirse al escenario, “siempre he intentado antes de un concierto tener todo lo que vaya a hacer en la cabeza, que no haya distracciones de ningún tipo”. No permite ninguna distracción en su vida. Todo está calculado al milímetro. Todo para ser el mejor, eso sí, “sin pasar por encima de nadie”, en lo que más le gusta: la música clásica.
José María Villegas
Entrevista: Jesús Redondo
José María Villegas tiene 19 años y ya ha actuado en Nueva York, Venezuela, Los Ángeles, California,... Esta noche a las 22.30 interpretará con su piano grandes obras de la música clásica en Noches en los Jardines del Castillo en Mairena del Alcor.Con un tinto de verano en la mano José María Villegas es un muchacho normal que pasa desapercibido entre la muchedumbre sevillana que se refresca en un bar del centro. Detrás de esa apariencia juvenil se esconde todo un artista. Una vida dedicada a un instrumento, el piano, que desde los seis años ha sido su mejor amigo.“Es complicado tirarse 6 o 7 horas en una sala solo tocando el piano, aunque no es bueno estar todo el día trabajando. Buscar un periodo de descanso hace que vuelvas con las pilas cargadas”. Y es que para este sevillano tocar el piano es su trabajo, “Mi hobbie se ha convertido en mi trabajo”, comenta este pianista de diecinueve años. Muchos podemos pensar que los inicios de José María fueron duros, que para un niño dedicar todo su tiempo libre al aprendizaje musical no debe ser satisfactorio, pero nos alejamos bastante de la realidad. “En el colegio me reñían porque estaba todo el día haciendo ruido con cualquier cosa y cuando me colocaron delante de un piano y vi que estaba ante una cosa con lo que podía hacer ruido y además sonaba con distintas melodías, aluciné”. Cierto es que aunque le apasione el piano, éste también era un sacrificio pero le merecía y le merece la pena.Sin estos inicios, Villegas no sería ahora quién es y no estaría donde está. Esta noche a las 22.30 horas ofrece un concierto dentro del ciclo Noches en los Jardines del Castillo de Mairena del Alcor en el que interpretará piezas claves en el repertorio de piano, obras de Chopin o Isaac Albéniz, y una obra menos conocida, esencial en su repertorio, una sonata de Clementi.José María no titubea a la hora de contar sus sueños e ilusiones. Tiene claro cual es su objetivo, un sueño realista donde los haya: “Mi único sueño es ser capaz de dedicarme a la música hasta el último día, que no tenga ningún problema físico ni mental que me impida hacer lo que me gusta”. Por el momento va por buen camino. Clases y conciertos en Nueva York, una ciudad increíble para él y para su aprendizaje, Venezuela, desde donde le acaban de premiar con el Premio de la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez consistente en una beca de 10000 euros que le ayudará a avanzar en la consecución de su sueño, Los Ángeles, California,...forman parte de su curriculum. Para él un concierto, lo mejor de su profesión, empieza mucho antes de subirse al escenario, “siempre he intentado antes de un concierto tener todo lo que vaya a hacer en la cabeza, que no haya distracciones de ningún tipo”. No permite ninguna distracción en su vida. Todo está calculado al milímetro. Todo para ser el mejor, eso sí, “sin pasar por encima de nadie”, en lo que más le gusta: la música clásica.
Notas de Prensa El Diario de Sevilla

Publicación del diariodesevilla el día 25 de Julio de 2008:
El piano de José María Villegas, esta noche en Mairena del Alcor
Tras culminar una gira de conciertos por Venezuela, el joven músico sevillano trae hasta el castillo mudéjar de la localidad obras de Chopin, Albéniz y Rachmaninov.
El piano de José María Villegas, esta noche en Mairena del Alcor
Tras culminar una gira de conciertos por Venezuela, el joven músico sevillano trae hasta el castillo mudéjar de la localidad obras de Chopin, Albéniz y Rachmaninov.
Miguel Pérez Martín / Sevilla Actualizado 25.07.2008 - 05:00
El pianista de 19 años José María Villegas ofrecerá un concierto hoy dentro del ciclo Noches en los Jardines del Castillo, en Mairena del Alcor. El sevillano acaba de ser distinguido con la beca de la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez de Venezuela, que consta de 10.000 euros, y que se le entregará en un acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.En el concierto, que será a las 22:30, y cuyas entradas han salido a la venta por 5 euros, el joven músico interpretará obras de Clementi y Chopin, además de una selección de los Preludios op.23 y 32 de Rachmaninov y la Rondeña de la Suite Iberia de Isaac Albéniz.La inquietud por la música despertó en José María Villegas cuando era todavía un niño. "Mi madre dice que de pequeño me castigaban en el colegio porque tocaba el tambor con mi estuche de lata", nos confiesa el pianista, que a los 13 años ya había dado una gira de conciertos benéficos por los hospitales y centros de ancianos de California.En 2005 terminó sus estudios de grado medio en el Conservatorio Francisco Guerrero de Sevilla, donde fue galardonado por el profesorado con el Premio Honorífico Fin de Carrera, y durante el último año ha residido en Nueva York, donde recibía clases de Jerome Lowenthal en la Juilliard School. Precisamente allí fue donde conoció al violinista Francisco García Fullana, con el que ha realizado una gira de conciertos por Venezuela este verano.Ahora ha regresado a descansar a Sevilla, donde tiene su "campamento base", a pesar de que estudia en el Conservatorio Superior de Badajoz, junto al pianista georgiano Alexander Kandelaki, del que resalta "su manera de entender la música".A lo largo de su carrera ha recibido consejos de maestros de trascendencia internacional como Yoheved Kaplinsky, pero no aspira a ser un imitador, sino un músico con personalidad propia. "Me alimento de lo positivo de los grandes pianistas, pero no quiero ser igual que alguien, yo soy el que pone el último ingrediente".La vocación del sevillano le exige un nivel de dedicación extrema. Él mismo explica que "es complicado ser una persona normal", ya que dice que podría pasarse todo el día tocando el piano. "Estoy entre 6 y 9 horas al día metido en un cuarto. Es duro, pero de vez en cuando puedo tomarme una tarde libre". También confiesa que sus amigos no son muchos, ya que "es difícil que la gente que no pertenece al mundo de la música comprenda esta forma de vida".Al joven sevillano no le preocupa el futuro, "sólo trabajar en el día a día". Declara que su sueño sería crear una escuela de música de alto rendimiento como las que existen en América en su ciudad natal, pero a corto plazo su intención es formarse "en los mejores sitios y con los mejores profesores, y volver a España para compartir lo aprendido".Villegas, que con tan sólo 6 años ya jugueteaba con las teclas blancas y negras, dice no tener miedo a las rivalidades , a pesr de la masificación de un instrumento como el piano. "La rivalidad, en parte, es buena. Cuando observas cómo tocan otros pianistas, intentas superarte para ser mejor que ellos. Siempre se puede aprender no sólo de los rivales, sino también de la gente que te critica".
El pianista de 19 años José María Villegas ofrecerá un concierto hoy dentro del ciclo Noches en los Jardines del Castillo, en Mairena del Alcor. El sevillano acaba de ser distinguido con la beca de la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez de Venezuela, que consta de 10.000 euros, y que se le entregará en un acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.En el concierto, que será a las 22:30, y cuyas entradas han salido a la venta por 5 euros, el joven músico interpretará obras de Clementi y Chopin, además de una selección de los Preludios op.23 y 32 de Rachmaninov y la Rondeña de la Suite Iberia de Isaac Albéniz.La inquietud por la música despertó en José María Villegas cuando era todavía un niño. "Mi madre dice que de pequeño me castigaban en el colegio porque tocaba el tambor con mi estuche de lata", nos confiesa el pianista, que a los 13 años ya había dado una gira de conciertos benéficos por los hospitales y centros de ancianos de California.En 2005 terminó sus estudios de grado medio en el Conservatorio Francisco Guerrero de Sevilla, donde fue galardonado por el profesorado con el Premio Honorífico Fin de Carrera, y durante el último año ha residido en Nueva York, donde recibía clases de Jerome Lowenthal en la Juilliard School. Precisamente allí fue donde conoció al violinista Francisco García Fullana, con el que ha realizado una gira de conciertos por Venezuela este verano.Ahora ha regresado a descansar a Sevilla, donde tiene su "campamento base", a pesar de que estudia en el Conservatorio Superior de Badajoz, junto al pianista georgiano Alexander Kandelaki, del que resalta "su manera de entender la música".A lo largo de su carrera ha recibido consejos de maestros de trascendencia internacional como Yoheved Kaplinsky, pero no aspira a ser un imitador, sino un músico con personalidad propia. "Me alimento de lo positivo de los grandes pianistas, pero no quiero ser igual que alguien, yo soy el que pone el último ingrediente".La vocación del sevillano le exige un nivel de dedicación extrema. Él mismo explica que "es complicado ser una persona normal", ya que dice que podría pasarse todo el día tocando el piano. "Estoy entre 6 y 9 horas al día metido en un cuarto. Es duro, pero de vez en cuando puedo tomarme una tarde libre". También confiesa que sus amigos no son muchos, ya que "es difícil que la gente que no pertenece al mundo de la música comprenda esta forma de vida".Al joven sevillano no le preocupa el futuro, "sólo trabajar en el día a día". Declara que su sueño sería crear una escuela de música de alto rendimiento como las que existen en América en su ciudad natal, pero a corto plazo su intención es formarse "en los mejores sitios y con los mejores profesores, y volver a España para compartir lo aprendido".Villegas, que con tan sólo 6 años ya jugueteaba con las teclas blancas y negras, dice no tener miedo a las rivalidades , a pesr de la masificación de un instrumento como el piano. "La rivalidad, en parte, es buena. Cuando observas cómo tocan otros pianistas, intentas superarte para ser mejor que ellos. Siempre se puede aprender no sólo de los rivales, sino también de la gente que te critica".
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